Viaje a la esencia humana

Es seguramente la máquina más compleja y maravillosa que existe, y la que, sin duda, nos define como humanos. Nuestra esencia, el cerebro. Una red interconectada de más de 100.000 millones de neuronas que nos permiten entender el mundo que nos rodea y ser conscientes de que existimos. bailar; amar; emocionarnos con un poema; enviar naves a los confines del sistema solar; crear edificios, cuadros, canciones, un plato, algoritmos matemáticos para programar una inteligencia artificial. Una vacuna para la covid.

Y también pensar y diseñar una exposición sobre este órgano fascinante, que tantas incógnitas científicas y filosóficas genera, como la que presenta el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), que lleva por título Cervell(es) y que podras visitarse hasta el 11 de diciembre.

exposicion

Exposición “Cervells” “Cerebros en el CCCB”

Ana Jiménez / Propias

Producida por el CCCB, la Fundación Telefónica de Madrid y la Wellcome Collection de Londres, la muestra parte de dos exhibiciones anteriores de la institución británica sobre las que el físico y el biólogo Ricard Solé, profesor de investigación Icrea de la UPF, junto con Emily Sargent , director de exposiciones de la Wellcome Collection, construye y modela un recorrido fascinante: parte de su anatomía para adentrarse en todo lo que genera: el lenguaje, la conciencia, el pensamiento abstracto, los sueños, la imaginación o la memoria. Y acaba explorando mentes no humanos, como las inteligencias artificiales, las animales, las colectivas e incluso las de aquellos organismos sin cerebro.


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La muestra exhibe 300 piezas y pone en diálogo la obra de una veintena de artistas, como Joan Fontcuberta, Roc Parés, Laramascoto o Xavi Bou, con proyectos científicos actuales, material audiovisual e histórico, grabados, fotografías, colecciones de cerebros, ediciones de época de Descartes, o instrumentos de cirugía y documentación original de la máquina analítica de Ada Lovelace.

La muestra exhibe 300 piezas y pone en diálogo la obra de artistas como Roc Parés o Fontcuberta

Con un diseño expositivo exquisito, obra del estudio de arquitectura Queralt Suau, la exposición se estructura en tres campos. El primero, centrado en la estructura y fisiología del cerebro, arranca con el estudio de cráneos fósiles y arte rupestre que muestra la aparición de una mente simbólica, y pasa por la disección de este órgano en un intento de entender cómo funciona; por teorías como la frenología, que defendía que la forma del cerebro evidenciaba sus capacidades; y por grandes figuras de la neurociencia, como Santiago Ramón y Cajal, quien vislumbró la estructura del sistema nervioso central.

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Santiago Ramón y Cajal en su observatorio

REDACCIÓN / Otras Fuentes


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En el segundo ámbito, dedicado a lo que el cerebro hace, los conceptos fundamentales son memoria y conciencia. “Seguramente son el atributo más importante de nuestro cerebro. Y posiblemente la memoria sea central, porque sin ella no somos nada”. La muestra incluye una pieza del cineasta Joaquim Jordà, que trata sobre la agnosia, y otra sobre el caso de una mujer que, tras despertar de un coma, se descubre despojada de recuerdos. Una serie de autorretratos de William Utermohlen, enfermo de alzheimer, muestra de forma devastadora cómo el avance de la enfermedad distorsiona la cognición del artista.

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Exposición “Cervells” “Cerebros en el CCCB”

Ana Jiménez / Propias

La tercera parte de la muestra es quizás la más novedosa y está dedicada a la bioesfera cognitiva, esto es a otras mentes e inteligencias no humanas. Desde las inteligencias colectivas de las bandadas de pájaros o de las hormigas, a las mentes extendidas, como las de las arañas, dotadas de un cerebro minúsculo, pero también de una gran capacidad para crear una tela que es 10.000 veces más grande que ellas y que es una especie de sensor de alta tecnología. “Han externalizado su mente, lo interesante es plantearnos qué podemos aprender de ellas sobre nuestra mente”, cuestiona Solé.

Toda la muestra está salpicada de grandes preguntas, algunas de ellas tan antiguas como la propia humanidad. “Pero que el visitante no se cree expectativas porque no están todas las respuestas, porque muchas de esas cuestiones siguen siendo incógnitas de la ciencia actual”, destaca Solé.

“Memoria y conciencia son seguramente el atributo más importante de nuestro cerebro”, afirma Solé

“Son grandes preguntas de la ciencia y la filosofía, lo que justifica que un centro como el CCCB apueste por este tema”, defiende Judit Carrera, directora del CCCB. “Es un viaje fascinante al mundo del cerebro, sin duda el órgano más complejo, misterioso y desconocido, del que nace la naturaleza humana”.

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