Quién fue y qué hizo el General Martín Miguel de Güemes

Tras ser doblemente traicionado, este viernes se homenajea al General Martín Miguel de Güemes al cumplirse 201 años de su asesinato: entregado por el comerciante Mariano Benítez y herido por la espalda con el disparo de José María Valdés “El Barbarucho”, previa emboscada con 300 soldados del ejército realista.

Güemes volvió a ser noticia este 2022 tras el reciente anuncio de que por primera vez será incluido en la nueva emisión de moneda de circulación nacional –junto a Juana Azurduy–.

Al respecto la historiadora salteña Violeta Herrero asegura a Clarín Cultura: “Si bien me gustaría que el billete en cuestión hubiera sido de una más alta denominación, señalo dos cosas: esto podría darle algo más de visibilidad a nuestro prócer y se halla compartiendo espacio con una heroína que se encuentra a su altura moral, militar e histórica. Dos seres emulables. Necesito mirar toda esta situación como un tardío aunque sea necesario homenajear a ambos”.

Fue uno de los más grandes próceres nacionales, caracterizado por haber sido el más guerrero y corajudo, quien aparte de su formación profesional en la milicia como soldado de línea, tuvo gran conocimiento de Filosofía y Teología; estudio musica y tocaba la guitarra.

El General Don Martín Miguel de Güemes (1785-1821).

El General Don Martín Miguel de Güemes (1785-1821).

No fue retratado en vida para evitar que sus enemigos lo reconozcan: la imagen suya fue reconstruida e interpretada en base al parecido físico de uno de sus tres hijos ya las descripciones de sus contemporáneos, sobre su aspecto.

“Desearía que la historiografía –y los corazones argentinos– ubicaran al General Martín Miguel de Güemes donde le corresponde estar: al lado del General San Martín. El plan continental sanmartiniano lo incluyó no obstante: sin su “sí” entusiasta a San Martín, es posible que ni el cruce de los Andes y la liberación de Chile ni, seguro, la independencia de Perú, se han concretado. Y sin su muerte, la entrevista en guayaquil (entre San Martín y Bolívar) no habría existido y Alto Perú se habría independizado como parte de las Provincias Unidas”.

Tan certera como contundente, asi lo afirma Herrero, ademas abogada y autora del flamante libro Una meta anhelada: Güemes al alcance de todo el pueblo argentino. En este sentido, tambien a Güemes se le atribuye el triunfo clave en la batalla de Suipacha, algo negado en la Historia.

"Una meta anhelada: Güemes al alcance de todo el pueblo argentino"de Violeta Herrero.

“Una meta anhelada: Güemes al alcance de todo el pueblo argentino”, de Violeta Herrero.

¿Un visionario?

Es cierto que su vigencia en varios sentidos es innegable. Por su parte la autora destaca en su obra que fue un “visionario”. ¿A características destacables les atribuye dicha calificación?

Porque comprendió de inmediato la oportunidad de la revolución y la asumió sin miedos aunque sabiendo lo que costaría; conocido de inmediato la importancia geoestratégica (militarmente hablando) de la ubicación territorial de salta y Jujuy; supo intuitivamente cómo sería la respuesta de sus gauchos y gracias a ello organizar pudose. Sus ideas políticas de entonces (respetar al gobierno “central” mientras hubiera guerra, honrar las leyes sabias, el fuero gaucho, etc.) prefiguran muchos principios constitucionales de hoy.

Entre esas joyitas más desconocidas, tal como la validez de su legado, resalta el caso de Juan Domingo Perón y su Estatuto del peón rural o de campo, basado en el que primero había creado Güemes. Según le describen a Clarín el periodista Alejandro C. Tarruella, autor de Güemes, el héroe postergado“el fuero gaucho creado por Güemes es un anticipo, comienza con leyes o disposiciones del principio del siglo XIX que hizo Sobremonte en Buenos Aires, tras de ser usado por Belgrano es tomado por Güemes en defensa de sus tropas a las que les otorga ventajas a efectos de proteger a sus familias, al estar en combate”.

La historiadora salteña Violeta Herrero, frente al monumento del prócer, escribió un libro sobre Güemes.  gentileza

La historiadora salteña Violeta Herrero, frente al monumento del prócer, escribió un libro sobre Güemes. gentileza

Agrega: “Después lo retomo uno de los Güemes en los ’20 y lo consolida en 1930 pero lo presenta en Salta con Uriburu presidente, los Güemes van presos: ese estatuto nunca se aprueba. Ricardo Levene como profesor de Perón en la Escuela de Guerra , le encomienda estudiar a Güemes para un trabajo y ahí él se entera de estos estatutos. Luego le llega por los Güemes que fueron en FORJA, de manos de Jauretche, siendo el antecedente para su Estatuto”.

Con una mirada muy actualizada –abordaje clave en su relato–, Herrero abordó en su libro que Güemes fue victima de noticias falsas o más bien chimentos para su época: fue difamado y acusado de hemofilia, deserción, incluso habla sobre “una moneda falsa y una carta apócrifa”.

Así lo explica: “También se lo llamó mujeriego, tirano, caudillo abominable, gangoso, y varias delicias mas. Observo esos hechos desde la perspectiva de la inteligencia emocional, que demuestra que los celos, la envidia y los intereses espúreos (generalmente económicos) existen y transforman, a las personas, en negativas. En el fondo, creo que su proyecto “suramericano” molestó a más gente de la que cree. Y todo ello, según José Ingenieros: es un halago para el difamado”.

-En este sentido, la investigadora pondera la empatía e inteligencia emocional del líder salteño: “Porque de su actuación –militar, política–, de sus oficios, cartas y conductas/comportamientos personales documentados, emana un dominio excepcional sobre sus emociones e ideales. Ello no se anula ante su justa indignación respecto de algunos hechos de los realistas –sobre todo cada vez que quisieron comprarlo–. los “conjurados” cuando regresaron de Tucumán y fue vivado por el grupo de quienes lo habían depuesto como gobernador.

Monumento a Güemes.  Foto JM Foglia

Monumento a Güemes. Foto JM Foglia

Hay curiosidades poco conocidas (registradas en documentos: además de caudillo, entre otros sobrenombres, a Güemes se lo señalaba como “Padre de los Pobres”, título en el que luego fue sucedido y heredado por su hermana Macacha: la llamada “Madre del Pobrerío”. Se caracterizaba por ser magnánimo, siempre solidario ayudaba a la paisanada y los más humildes, sin hacer jamás distinción de clases.

Otra: como su padre era contador, de niño le colaboraba con las cuentas en su trabajo.

Herrero subraya que un Güemes, en resumen, nacional y popular es “una meta anhelada” y no una cumplida. Esto se debe, aclara, a que “hay dos cosas incumplidas en nuestro país respecto de Güemes y su titánica gesta: su conocimiento profundo, por un lado y, por otro, lo que hace 20 años llamo la segunda emancipación, aún no arribada: la socioeconómica”.

Entonces, continúa Herrero: “No obstante, la ucronía sirve para las novelas y la historia tiene otro dinamismo. Destaco la importancia, grandeza y entrega de los más de 6.600 hombres que lucharon con él a la cabeza, por una Patria Grande”.

Incluso habiendo luchado en importante inferioridad de condiciones, ya que varios documentos registrados que se trataron de una “Guerra de recursos” más que una de Guerrillas o Gaucha, en definitiva sí la lucha independentista. Ya su líder, Martín Miguel Juan de Mata Güemes había jurado defender a su patria, la liberación de América, y sellarla con su sangre; algo que -por desgracia- ya manos del enemigo, siendo aún muy joven -a sus 36 años- así lo hizo.

Acaso fuera un predestinado para aquella misión, tal como sucedió todo en su carrera precoz y álgida vida, así como el visionario que supo ser que hasta en eso se anticipó. Muchos expertos también coinciden en cierta ucronía: todo lo que él podría haber aportado si su vida no se hubiera apagado tan pronto. Pero esa sería otra historia.

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