Pistas para ilustrarse en el verano cultural de Sevilla

El verano cultural 2022 está siendo en Sevilla muy abundante en actividad. La reactivación de los macroconciertos masivos se ha llevado a la palma, por la necesidad de la industria musical pop de recuperar los años perdidos por la pandemia covid. Con actuaciones formidables como las del grupo Guns N’Roses en el Estadio Benito Villamarín y la de Vetusta Morla en el Estadio de la Cartuja. Han concluido ciclos magníficos de espectáculos de otra índole como el Festival Anfitrión realizado en el teatro romano de Santiponce, con los mitos de Antígona, Elektra, Edipo y Rey Arturo en escena, y el denominado Música y Museos en el patio del Museo de Artes y Costumbres Populares, en pleno Parque de María Luisa, donde encandilaron voces como las de Zenet y Perrate. Toman el relevo otros festivales muy complementarios como el Pop CAAC, en los jardines del Monasterio de la Cartuja, que comienza hoy con un concierto que se sale de lo común: el dúo María Arnal y Marcel Bagés con su atractiva combinación de pop electrónico y raigambre literaria.

Aprovechen estas pistas para ilustrarse, entresacadas de los más de veinte focos de actividad interesante que están disponibles. Sin olvidarse de los dos alrededores esenciales y polifacéticos que también son indispensables durante el verano para oxigenarse bajo techo: las librerías y las salas de cine. Añadan en el diseño en su propia hoja de ruta incursiones en el Alcázar, en el Caixaforum, en la Fundación Cajasol, en los conciertos de jazz que organiza la Asociación Assejazz, en el Teatro Flamenco Triana de la Fundación Cristina Heeren, en el Palacio de los Marqueses de la Algaba, en el Parque del Alamillo, en el Pabellón de la Navegación, en el Espacio Santa Clara y Torre de Don Fadrique, en las visitas teatralizadas que ofrece por doquier Engranajes Culturales, en los conciertos Live the Roof en la terraza ajardinada del Hotel Barceló Renacimiento,… Pistas para gustos diversos y bajo un principio básico: lo esencial no es el tamaño. Lo más grande no es sinónimo de mejor. Ni el de mayor precio es sinónimo de mayor calidad. Revise la agenda de cualquiera de las grandes capitales culturales europeas que son envidiadas, y comprobará que en buena medida se componen de actividades de pequeño formato. Un gran surtido de delicatessen. El culto multitudinario al evento caro ‘que no hay que perderse’ es la excepción, no la regla. Y en ocasiones con más ruido que nueces.

Por ejemplo: con solo un euro y ochenta céntimos tiene su alcance en el Monasterio de la Cartuja las exposiciones del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. La más relevante e internacional es la colección de la Fundación Sandrettto Re Rebaudengo, cuya sede está en la ciudad italiana de Turín. Incluye videos, instalaciones, pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, textiles y piezas espectaculares, de 30 artistas actuales de países de los cinco continentes. Creatividad a raudales, impactante, que, desde orígenes y planteamientos muy diversos y personales, nos invocan a sentir la extrañeza ante el devenir del mundo.

Otro ejemplo: Es gratis adentrarse en la monumentalidad renacentista del Archivo General de Indias, y puede refrescarse en el océano de palabras de la exposición ‘Nebrija en América’, sobre la influencia de Elio Antonio de Nebrija, el excepcional humanista lebrijano, uno de los sevillanos más universales de todos los tiempos, cuya gramática vertebró hace cinco siglos la consolidación y expansión de la lengua castellana desde su raigambre latina. Si usa los códigos QR que hay entre libros y documentos escuchará las voces de novelistas, poetas, historiadores y filólogos que dan cuerpo a una temática fronteras sin ya la aventura de su nieto por la costa de la actual Colombia.

Y la mejor filmoteca estival con ambigu es el cine de verano en el patio de la Diputación. Con una programación muy cosmopolita, que incluye durante los próximos días películas como ‘El evento’, de la francesa Audrey Diwan, ganadora del último Festival de Venecia; ‘Alcarràs’, de la española Carla Simón, la gran triunfadora del Festival de Berlín 2022; o ‘Licorice Pizza’, del norteamericano Paul Thomas Anderson, un cineasta siempre talentoso que jamás aburre.

Para quienes están durante las próximas semanas lejos de la ciudad en busca de menos calor, a su retorno les aguarda un mes de septiembre repleto de conciertos, con tres festivales en paralelo: la Bienal de Flamenco; el ciclo Noches de la Maestranza en la plaza de toros, y el Icónica Fest en la Plaza de España. Pero no se olviden de otros lugares bien sugeridos que se reactivan en septiembre tras su parón agosteño: la Casa de la Ciencia, el Cicus, todas las galerías, todos los teatros,… Son centros de salud donde sí es razonable automedicarse con lo que te aconsejo un conocido.

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