Más de 150 obras del Bellas Artes llegan al Centro Cultural Kirchner

“Escenas contemporáneas.  Recorridos por la colección del Museo Nacional de Bellas Artes.  Arte argentino 1960-2001″ se presenta en el CCK desde el 4 de agosto
“Escenas contemporáneas. Recorridos por la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. Arte argentino 1960-2001″ se presenta en el CCK desde el 4 de agosto

El Museo Nacional de Bellas Artes presenta en el Centro Cultural Kirchner la muestra Escenas contemporáneas. Recorridos por la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. Arte argentino 1960-2001que podrá visitarse desde el 4 de agosto, con entrada libre y gratuita.

El conjunto presentado incluye pinturas, grabados, esculturas, fotografías e instalaciones de un centenario de artistas argentinos emblemáticos, como carlos alonso, antonio berni, Juan Carlos Distéfano, Sara Facio, leon ferrari, Nicolás García Uriburu, Carlos Gorriarena, Gyula Košice, Julio Le Parc, Liliana Maresca, Marta Minujin, luis felipe noe, liliana portero, Narcisa Hirsch, Diana Dowek y antonio seguíentre otros.

La exposición organizada por ambas instituciones podrá apreciarse en las salas de la Gran Lámparaen el 6° y 7° piso del Centro Cultural Kirchnermás de 150 obras de artistas argentinos pertenecientes al acervo del Museo Nacional de Bellas Artescreadas entre la década de 1960 y el año 2001. La muestra, con curaduría de Mariana Marchesidirectora artística del Museose articula en cinco recorridos temáticos, cada uno de los cuales funciona como una pequeña exhibición en sí misma.

"Autopista del Sur" (1980), de León Ferrari
“Autopista del Sur” (1980), de León Ferrari

El largo listado de artistas con obras presentes en la muestra incluye a marcos adandia, Diana Aisenberg, carlos alonso, Líbero Badii, Elba Bairón, Carlota Beltramé, Luis Fernando Benedit, perla benveniste, antonio berni, marcelo bonevardi, marta boto, marcelo brodsky, mildred burton, Juan José Cambre, Delia Cancela, Graciela Carnevale, ricardo carpani, jose casals, Feliciano Centurion, Elda Cerrato, Eduardo Comesaña, eduardo costa, Alicia D´Amico, Mirtha Dermisache, Juan Carlos Distéfano, hernán dompé, Diana Dowek, Ana Eckell, Noemí Escandell, Nadie fabuloso, Sara Facio, leon ferrari, Luis Frangella, Jorge Gamarra, Nicolás García Uriburu, edgardo gimenez, Héctor Giuffré, Fina Gómez, norberto gomez, Carlos Gorriarena, Víctor Grippo, Eduardo Grosman, Jorge Gumier Maier, María Juana Heras Velasco, Alberto Heredia, Narcisa Hirsch, roberto jacoby, Gyula Košice, Guillermo Kuitca, Alejandro Kuropatwa, david lamela, Benito Eugenio Laren., Julio Le Parc, Adriana Lestido, eduardo longoni, marcos lopez, paula luttinger, Liliana Maresca, pablo mesejean, Marta Minujin, Marcela Mouján, luis felipe noe, María Orensanz, margarita paksa, Julio Pantoja, Aldo Paparella, Ariadna Pastorini, César Paternosto, luis pazos, Pérez-Celis, duilio pierri, cristina piffer, jorge pirozzi, marcelo pombo, liliana portero, alfredo prior, alejandro puente, norberto puzzolo, Dalila Puzzovio, manuela rasjido, Emilio Renart, eduardo rodriguez, Alfredo Rodríguez Arias, Juan Carlos Romero, Graciela Sacco, Rubén Santantonín, Hugo Sbernini, cristina schiavi, marcia schvartz, Magdalena Schwartz, antonio seguí, maria simon, Raúl Stolkiner (RES), pablo suarez, Taller Popular de Serigrafia, Joaquín Torres García, Juan Travnik, Miguel Ángel Vidal, edgardo antonio vigo, Román Vitali, julie weisz, luis alberto pozos, horacio zabala, helen zout.

El director del bellas artes, Andres Dupratexpresó al respecto de este evento único que se abre a la sociedad y que le acerca al público tantos artistas juntos del más alto nivel, renombre y trayectoria: “Estamos felices de concretar esta exposición porque, además de presentar una selección de importantes piezas de arte argentino de la colección de nuestro Museoarticula, en una acción conjunta, a dos instituciones culturales relevantes: el Museo Nacional de Bellas Artes y el Centro Cultural Kirchner. El primero, un museo centenario que atesora una de las memorias visuales más significativas, y el segundo, el más nuevo y moderno centro cultural de la Argentina”.

"Modelo de Yves Saint Laurent y paisaje" (1966), de Delia Cancela y Pablo Mesejean
“Modelo de Yves Saint Laurent y paisaje” (1966), de Delia Cancela y Pablo Mesejean

“A través de recorridos independientes, se plantean preguntas vinculadas con la historia, la identidad, la práctica artística y sus contextos de producción durante las últimas décadas del siglo XX en el ámbito local”, explica marquesi.

“Se trata de dirigir la mirada hacia temas que atraviesan la sociedad y la cultura argentinas entre los años 60 y 90″ ‒agrega la curadora‒. Cada eje explora las obras surgidas en tiempos de alternancia de gobiernos democráticos y militares; los planteos que desafían el canon, desde las rupturas radicales de las vanguardias de los años 60 hasta la redefinición del lugar de la pintura en la década del 80; los dilemas de una estética latinoamericana, y la intervención del cuerpo como soporte de la acción artística o como práctica política”.

Escenas contemporáneas podrá visitarse hasta el 11 de diciembre, con entrada libre y gratuita, en las salas del 6° y 7° piso del Centro Cultural Kirchnerde miércoles a domingos, de 14 a 20.

"Manos anónimas" (1976/2019), de Carlos Alonso
“Manos anónimas” (1976/2019), de Carlos Alonso

La exhibición propone cinco recorridos posibles.

Recorrido 1: Desafiar las reglas del arte

Hacia mediados del siglo XX el desarrollo de la tecnología, el auge de los medios masivos y la inmediatez de la comunicación impactaron en la vida cotidiana. Estos procesos moldearon una nueva sociedad, marcada por el vértigo y la velocidad con que circularon las imágenes. La percepción del tiempo y del espacio cambió de un modo inédito. Una nueva manera de mirar el mundo dio lugar a una nueva sensibilidad. El concepto de belleza ya no era un elemento determinante para definir el arte. Surgieron por entonces movimientos de vanguardia que buscaron trascender los límites de la pintura y la escultura, para integrar el arte y la vida, la alta y la baja cultura, el espacio real y el de la representación. Las propuestas estéticas abandonaron de estar centradas en la producción de objetos artísticos únicos, entregados a la contemplación pasiva del espectador, para transformarse en experiencias multiplicables que fusionaron distintas disciplinas artísticas. En muchos casos propusieron dar la espalda a las instituciones tradicionales, como museos y galerías, para salir a la calle y accionar de manera directa sobre la realidad.

"Estructura variable de cuatro elementos" (1967-2018), de Noemí Escandell
“Estructura variable de cuatro elementos” (1967-2018), de Noemí Escandell

Recorrido 2: Imágenes, historia, memoria

¿Es posible leer la historia en las imágenes? El recorrido por esta sala propone hacer ese ejercicio para pensar el modo en que los artistas han respondido con su producción a las condiciones propias de sus contextos contemporáneos, así como para reflexionar sobre el lugar de la sociedad en la construcción de la historia y la memoria . Esta cronología visual se enmarca entre dos momentos de insurrección urbana que permanecerán en el imaginario como fechas en que la acción colectiva definió cambios para la sociedad: el Cordobazo, en 1969, y la crisis de 2001. Durante esos treinta años de alternancia de gobiernos democráticos y dictatoriales o de rearmado del tejido social en democracia, las imágenes lidiaron con las ideas de violencia, libertad, destrucción y reconstrucción. Se alzaron con fuerza antidictatorial, como clamor de libertad, como vehículos para el reclamo de derechos y activos. El poder de las imágenes reside en su capacidad de constituirse en elementos dinámicos que actúan como instancias donde se activan procesos sociales, donde se inscriben nuestras historias o desde donde construimos la memoria colectiva.

"Victoria"de la serie "cuerpo a cuerpo" (1996/2011), de Graciela Sacco
“Victoria”, de la serie “Cuerpo a cuerpo” (1996/2011), de Graciela Sacco

Recorrido 3: El devenir de la pintura

Aun cuando a fines de la década del 60, como consecuencia de la aparición de los movimientos de vanguardia, se anunció “la muerte de la pintura”, esta práctica nunca perdió vigencia. En los años 80, mientras en la Argentina se recuperaba la democracia, muchos artistas comenzaron a entender la práctica de la pintura como un espacio donde se dejaba entrever el cruce de disciplinas y la influencia de ambientes contraculturales, que fueron verdaderos ambientes de libertad social y creativa. Ya sea desde una perspectiva tradicional o desde la hibridación que propusieron los cruces con otras disciplinas, a lo largo de tres décadas la pintura redefinió su lugar en el campo artístico y fue permeable a los problemas que atravesaron el arte en aquella etapa. En muchas de las obras del período, los artistas reflexionaron sobre la naturaleza y la materialidad de la pintura. Al fusionarla con otras prácticas (la música, el teatro, la poesía, la fotografía) la hicieron híbrida, transdisciplinar, y en ocasiones la transformaron en un acto colectivo. Y al generar nuevos espacios de producción y circulación, que lograron convivir con aquellos más tradicionales, como los museos y las galerías, ampliaron sus posibilidades de inserción social y cultural y, por ende, sus públicos.

"Virgen" (1983), de Diana Aisenberg
“Madonna” (1983), de Diana Aisenberg

Recorrido 4: Abstracción, Identidad americana

A partir de los años 70, la tradición de los antiguos pueblos de América resurge como un elemento clave para volver a pensar la estética regional. Tomando como punto de partida el Universalismo Constructivoproclamado por el pintor uruguayo Joaquín Torres García en la década del 30, una serie de artistas y críticos culturales recuperaron la idea de que el sentido de la abstracción ya estaba presente en los diseños de los tejidos, la cerámica y la arquitectura amerindia. De esta forma, buscaron afianzar la noción de que el arte abstracto, constructivo, hunde sus raíces en nuestras culturas ancestrales antes que en los movimientos de vanguardia occidentales. La colección del Museo Nacional de Bellas Artes posee algunos de los más destacados ejemplos de esta vertiente que afirma otros modos de entender el arte, su historia y nuestra cultura.

"El sillón azul" (1972), de Pablo Suárez
“El sillón azul” (1972), de Pablo Suárez

Recorrido 5: Repensar los cuerpos

De las experiencias vanguardistas en los años 60 a las prácticas colaborativas y contraculturales de las décadas del 80 y del 90, este eje propone pensar la diversidad y las minorías sexuales como ámbito de disidencia. Nuevas miradas sobre el cuerpo desafiaron tanto los modelos sociales establecidos como la tradición artística. En ese ejercicio de la diferencia, también se cuestionaron y se desarmaron los cánones estéticos. A lo largo de las últimas décadas del siglo XX, muchas imágenes y acciones sirvieron como soporte y disparador de posturas críticas e ideológicas. Así, excedieron el mero gesto irreverente para transformarse en imágenes transgresoras, desobedientes, que abordaron el cuerpo no solo como un medio para la acción estética, sino también como un problema político.

*Centro Cultural Kirchner, en Sarmiento 151, CABA

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