La fascinante cultura Chaná, los aborígenes olvidados en los manuales

Asimismo, en menos de un mes de la publicación, los ejemplares se agotaron, por lo cual se debería hacer una reimpresión del libro.

De algún modo, Acosta busca hacerle justicia a la cultura chaná ante la ausencia de información de los chanaes en los manuales educativos, y propone una obra que fue producto de una compilación exhaustiva de material científico donde, en principio, la pieza nodal fue La Lengua Chaná: Patrimonio Cultural de Entre Ríos de Blas Jaime, el último hablante de la lengua chaná, y el investigador del Conicet José Pedro Viegas Barros. Desde allí comenzó el armado del rompecabezas que se completó paulatinamente con un cúmulo de investigaciones y artículos de revistas científicas.

Se trató de un trabajo minucioso que comenzó hace dos años atrás donde el autor reunió el material y en el proceso realizó un pasaje de los términos, la información y la especificidad en el lenguaje a un lenguaje que pudiera comprender cualquier lector.

El autor comentó un escenario que el borrador inicial fue de un total de 700 páginas y luego redujo la cantidad a 320 para que sea una obra de lectura clara, sencilla y fluida, un criterio aplicado para que además sea un libro amigable para los lectores, lo cual no es un detalle menor.

carencia en los manuales

Acosta tiene 35 años de experiencia en la docencia tanto en el Nivel Primario como Secundario. Estudió bibliotecología en la Universidad de Buenos Aires (UBA), y su interés por la cultura entrerriana fue la guía de sus lecturas y búsquedas. Fue ese recorrido el puntapié para interesarse especialmente en aquellos aspectos que no fueron abordados por otros escritores y que dieron lugar a su proyecto en torno a la cultura chaná.

“Sé que en los textos primarios, secundarios y terciarios no hay mucha información y me atrevo a decir que casi nada, o que los pocos datos que hay son inexactos. De allí también deriva el subtítulo Los aborígenes entrerrianos olvidados porque habitualmente se pone énfasis en que en Entre Ríos hubo charrúas nada más, ya veces nombran algunos guaraníes. Sin embargo, resulta que la cultura chaná estuvo prácticamente en la mitad del territorio entrerriano”, Afirmó Acosta, y agregó: “Con ese dato me parece una injusticia que no estuvieron en los libros correctamente”.

Al partir de La Lengua Chaná: Patrimonio Cultural de Entre Ríos enriqueció su búsqueda con trabajos científicos de arqueólogos, antropólogos, bioarqueólogos y biólogos, cuyas publicaciones sólo se difunden en un circuito muy reducido para una comunidad de especialistas. “Lo que ocurre es que la información que se publica en revistas científicas no llega a los textos escolares y son documentos de 5 o 10 páginas que quizás uno tiene que traducir al lenguaje coloquial que requiere un libro popular. Entonces en plena pandemia me comuniqué con el Conicet para solicitar los materiales donde por supuesto me solicitaron una serie de requisitos”, expresó el escritor.

Reimpresión

El autor de 63 años, quien concentra su actividad en rescatar y revalorizar la cultura de Entre Ríos tanto desde sus libros como también desde la música ya que fue uno de los fundadores del grupo folclórico Las voces de Montiel, tiene 12 obras publicadas. Ahora bien, la repercusión de esta última producción lo tomó por sorpresa y sobre ello manifestó: “Llevo 12 libros editados pero este último tuvo una repercusión inusitada. Se agotó en un mes y tuvimos que hacer una reimpresión. Tuvo una aceptación importante a nivel provincial y nacional y he tenido la suerte de que me hayan invitado localidades como Gualeguaychú al Museo Almeyda, Villa Parancito, Gualeguay, Santa Elena, Victoria, Crespo, y Alvear, y además el 19 de agosto presento La fascinante cultura chaná en la paz. Todos estos lugares me interesan porque a la cultura chaná si la ubicamos en el mapa de Entre Ríos estuvo presente en los departamentos Gualeguaychú, Ibicuy, Gualeguay, Nogoyá, Victoria, Diamante, Paraná y La Paz”.

El escritor también recalcó a lo largo de la entrevista que las afirmaciones que establecen tienen respaldo en la corroboración científica, y en ese sentido remarcó que en el territorio provincial se encontraron 250 sitios de asentamientos de la cultura chaná.

En otro momento de la charla, a modo de ejemplo, Acosta dijo que Blas Jaime afirmaba que los montículos en los cuales se asentaban las aldeas chaná eran hechos por toda la familia chaná y que no eran montículos naturales sino que los hacían ellos. Los levantaban para que sus aldeas no se inundaran. Al respecto, los trabajos científicos descubren que había capas que los especialistas las conceptualizan como antrópicas, que quiere decir que el hombre las había hecho”.

Un reclamo al CGE

Con 35 años vinculado al ámbito educativo, el escritor evidenció una falta de información verídica sobre la cultura chaná. “Por este motivo, el objetivo principal de este libro es que llegue a las currículas escolares”, excepcional.

A su vez, lamentó que a raíz de la presentación del libro La Lengua Chaná: Patrimonio Cultural de Entre Ríos en 2013 en el CGE no se tomó la decisión de incorporar todo el material a los manuales educativos y que se integren a los temas a desarrollar .

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