“Escribir para jóvenes es como ponerse en la piel de una persona de esa edad”

“El boom de la literatura adulto joven, de jóvenes, surgió sobre todo después de harry potter”, dijo Agustina Carideganadora del Premio Clarín de Novela con el libro Donde retumba el silencio (Clarín-Alfaguara)al inicio de la clase magistral sobre escritura y literatura juvenil que brindó el domingo en el Parque de la Estación, en el marco de las actividades durante del LIT, Festival de literatura joven, que se realizó en esa sede el fin de semana y en distintos puntos de microcentro el miércoles a la tarde.

Hubo performances, explosiones sonoras, música urbana en vivo, charlas sobre diversidad, género y agenda verde o con autores, jams, espectáculos musicales, concursos de cosplay y desfiles de K-Pop, entre otras cosas.

“Ustedes por la edad que seguramente tenían en la primaria cuando compraron el primer libro de harry potter, y si se coparon después leyeron todos los otros –dijo a los chicos y chicas adolescentes que la escuchaban en el auditorio, en algunos casos en compañía de sus padres- pero cuando salieron por primera vez se publicaron de a uno por año, o ni siquiera, y los lectores esperaban que y fueron creciendo a la par de los personajes, como pasa ahora con los espectadores de la serie Cosas extrañas.”

Continuó: “E​n ese crecimiento, cuando terminaron de leer toda la saga, se encontró con que no había libros para ellos”, explicó la autora de Testigos invisibles (Editorial Vestales, 2017), Última Generación y Generación Cero (Cuspide, 2016).

Caride luego continuó hablando del vacío literario que comenzó a percibir las editoriales, que faltaría la necesidad de cubrir la demanda de este segmento de lectores que ya no tenían 12, 13 ni 14 años como cuando leían Harry Potter y buscaban libros acordes a sus intereses.

“El boom de la literatura Young Adult, de jóvenes adultos, surgió sobre todo después de Harry Potter”, argumenta.  / Foto: Juano Tesone

“El boom de la literatura Young Adult, de jóvenes adultos, surgió sobre todo después de Harry Potter”, argumenta. / Foto: Juano Tesone

Lo hizo ante la mirada atenta de los espectadores que asistieron a la charla en el último día del festival, organizado por la Red de Bibliotecas Públicas y el área editorial de la plataforma Impulso Cultural y Pase Cultural del Ministerio de Cultura de la Ciudad, con aliados estratégicas como booktubers, editoriales, librerías y artistas.

“Entonces se encontraron con las bibliotecas paternas”, siguió la autora, que también coordinó talleres de lectura y escritura. “Los padres entendemos eso porque nos pasó. Mi Harry Potter era la colección Robin Hood”, dijo, y para ilustrar la referencia mostrada al público algunos de los míticos ejemplares de tapa amarilla que leía cuando era chica; entre otros titulos, el clasico Mujercitas.

“El libro Adulto joven mio en realidad era Ana la de tejas verdes, de Lucy Maud Montgomery, del que ahora se hizo la serie, Ana con E”confesaría un rato después a Clarín.

Explicó: “Todavía lo conserva, con un elástico porque la tapa está toda salida. No hubo caso de que lo leyera mi hija, Mora. Fue como un dolor en el pecho eso para mi. Lo había mamá leído, después lo leí yo y le dije ‘Ahora tenés que leerlo vos’. Estaba firmado por mamá diciendo ‘Ahora es tuyo’, después lo firmé yo con mi fecha y le dije a Mora ‘Ahora es tuyo’. Pero bueno, es una literatura mucho mas romantica, no sé también si por ser inglés quizás se vuelva más distante. Ese era el que yo leí. Ahora tienen mucha oferta en todo sentido, no solo con la literatura. Están las series: a veces esperan un año a que salga la segunda temporada pero otras veces ni eso”.

Su hija Mora y su entorno, fueron lo que más influyó en Caride al tomar la decisión de escribir para el público juvenil.  / Foto: Juano Tesone

Su hija Mora y su entorno, fueron lo que más influyó en Caride al tomar la decisión de escribir para el público juvenil. / Foto: Juano Tesone

Justamente su hija Mora y su entorno, fueron lo que más influyó en Caride al tomar la decisión de escribir para el publico juvenil. “Las observaba a ella ya sus amigas buscando enfocarme en esa voz de los jovenes de esa edad que esta queriendo decir algo, intentaba escuchar qué estaban queriendo decir. Escribir para ellos es como ponerse en la piel de una persona de esa edad, de ese momento en el que dicen ‘termino la secundaria, empiezo la facultad, no sé qué quiero estudiar’. Al mismo tiempo es una instancia muy exigente para ellos, vienen de hacer miles de actividades, de tener quizás una escolaridad en doble turno”.

Caride contó durante la charla que sus padres le mostraron la biblioteca que ellos habían formado y la invitaron a leer. “Yo vengo de una generación que demandaba menos, pero los lectores de Harry Potter dijeron no, la biblioteca de los adultos nos aburre, ya hay demasiado entre nosotros y lo que sigue teniendo juvenil ya fue”, dijo a continuación.

“Entonces -explicó- en esta demanda surgieron escritores escribiéndoles a estos chicos que ya tenían entre 15 y 16 años y que a la vez iban a ir creciendo también”. El fenómeno, explicó, empezó siendo para los jóvenes pero quee luego se convirtió en el género que hoy se conoce como Adultos jovenes. “De hecho, hoy estamos acá en un festival de literatura juvenil que es como novedoso. Hubiera estado bueno que se hiciera antes, no es un fenómeno nuevo”.

Consultada por este tema, diría poco después que con los nuevos lectores jóvenes surgió una nueva literatura. “Ahora ya se habla de New Adults”, dijo también. “El Young entonces se quedaría entre los 15 y los 18 ó 20 y el New sería entre los 18 y 30. Me parece buena esta movida porque si bien existen libros para ellos no existen espacios para ellos”.

Señaló: “A la feria del libro para adultos van, obviamente los instagrammers y youtubers, tienen charlas, pero está dedicado a los adultos. También se hace la infantil y juvenil pero en realidad está más orientado al mundo infantil. Entonces que existe un festival juvenil, donde están las bandas que ellos escuchan, por ejemplo, me resulta una buena idea.

Ante el público, Caride dijo que una de las grandes cosas que según ella forzó a JK Rowling, la creadora de harry potterfue que para crear sus tramas “agarró una olla gigante y empezó a meter un poco de todo: una pizca de magia, una pizca del Señor de los anillos, un poquito de Indiana Jones y luego revolvió”. Pero luego sostuvo que, más allá de la trama, lo que ella hizo fue crear personajes.

“Es Adultos jovenes a lo mejor a veces los personajes no representan a los lectores, porque por ejemplo en Los juegos del hambre no pasa Pero sí en cuanto a lo cotidiano de cada personaje: los miedos, la soledad, la angustia”.

En cuanto a las diferencias con la literatura para adultos, sostuvo que en esta última el lector “quizás disfrutes más de una trama donde no pasa nada, de la literatura en si. El chico todavía necesita de la trama, el capítulo que termine ‘Y entonces abrió la puerta’, por ejemplo, para ver después qué pasó del otro lado de la puerta. El adulto tal vez lee ‘abrió la puerta y no había nada’. El chico si lee que no habia nada quizas no le interesa mas. Entonces hay que saber que del otro lado hay un lector joven que tiene sus inquietudes, que está buscando una voz que lo represente”, dijo.

El lector adulto “quizás disfruta más de una trama donde no pasa nada, de la literatura en sí.  Pero el chico todavia necesita de la trama", explicó.  / Foto: Juano Tesone

El lector adulto “quizás disfruta más de una trama donde no pasa nada, de la literatura en sí. Pero el chico todavía necesita de la trama”, explicó. / Foto: Juano Tesone

Y agregó que al escribir para Adultos jovenes se toma en cuenta que los temas son más adultos, se abordan cuestiones que antes eran tabú, como el sexo o la muerte. “Me ha pasado en un colegio que el libro juvenil era para 10-12 años, y uno de los cuentos era sobre la Difunta correa, desde el punto de vista del bebé. Los editores decían que era uno de los cuentos que más les gustaban. Pero en el colegio decidió no leerlo que porque habla de la muerte y ahí había un chico que había perdido a alguien. Son distintas posturas”, imagino.

En cuanto al aspecto democratico de las redes, repletas de lectores pero también de críticos espontáneos que desde cualquier lugar del planeta y con el acceso a la web como condición única pueden defenestrar el texto que se les precede ante la mirada atenta de sus cientos o miles de seguidores, contó que tuvo una experiencia con un bloguero que dijo que uno de sus libros estaba mal escrito porque empezó “un narrador omnisciente que no lo decía todo”.

Y que esta sentencia, ocurrió en los inicios de su carrera como escritora la angustió, y pensó en responderle y explicarle pero Liliana Bodoc, amiga y consejera literaria en aquel momento le dijo que no. “Hay algo que vos tenés y es justamente hacer literatura, seguí con eso”, le sugirió la autora de La saga de los confines.

“Atrás nuestro tenemos 30 o 40 que están haciendo algo nuevo”, le dijo también. “Después vemos quién siguió. Porque el que saca seriado, el que publica porque tuvo una buena idea pero el libro no está bien escrito hay que ver qué recorrido hace. Detrás tuyo está el oficio de hormiguita que hacés desde el principio y seguís haciendo desde ese lugar”, dice Caride que le dijo Bodoc. Y que después de los premios. Y los reconocimientos de la gente. O sea que tenía razón.

Virginia

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